Me identifique al leer el texto "La aventura de ser maestro" de José Manuel Esteve, en uno de sus puntos menciona el nerviosismo que se tiene la primera vez que nos paramos frente al grupo; me sucedió lo mismo, cuando inicié la primera vez frente al grupo se me puso seca la garganta, estaba con mucho nerviosismo, todos los alumnos callados y mirándome, todo eso me puso mucho mas nervioso.
El nerviosismo que tuve el primer día de clases quizás se debía a que siempre fui alumno y en mi carrera profesional nada que ver con el ser profesor, es por eso la importancia de que ahora como profesor verme en la necesidad de aprender a ser profesor y como lo menciona “La aventura del ser maestro” yo también he aprendido a ser profesor en base a ensayo y error.
Aprendiendo del error y con el poco tiempo que tengo como profesor ahora ya no me pongo nervioso frente a los alumnos, he adquirido confianza, y la libertad que menciona el autor en el texto es muy cierto que con ella se adquiere alegría y todo se transforma en buenas clases para los alumnos.
Creo que también todos nos quedamos con el pensando si realmente aprendieron o entendieron el tema cuando al terminar de enseñar un tema cuestionamos a los alumnos y tal pareciera que se ponen de acuerdo cuando se les pregunta ¿Alguien tiene dudas?, ¿Quedó claro la enseñanza del tema? Ya que siempre los alumnos se quedan callados y no dicen nada.

11 de mayo de 2010 a las 16:53
Hola Ruben: estoy de acuerdo contigo en que cuando iniciamos no sabíamos técnicas o estrategias para motivar a los alumnos y eso sólo el tiempo no lo va dando,no es fácil ser maestro y creo que constantemente fluctuamos entre sentir que hacemos un buen trabajo cuando vemos que un alumno aprende o que no estamos haciendo algo bien cuando nuestro índice de reprobación es alto. Lo bueno es que estamos aqui intentando ser mejores.
11 de mayo de 2010 a las 22:44
Asi es paisano yo también la primera vez que me pare frente a un grupo hace 5 años termine con la camisa empapada y es que mi experiencia previa habia sido en capacitación a personal de empresa mas adulta y grupos mas pequeños; Ese dia pude constatar lo diferente de 2 mundos y lo actualizado que tenia que estar para satisfacer lo que la docencia de mi demandaba.
14 de mayo de 2010 a las 21:17
Hola Rubén,
Definitivamente la docencia es una profesión de mejora continua, y tal vez como los alumnos vamos aprendiendo por ensayo y error, y conforme pasa el tiempo nos damos cuenta que nuestro tarea frente a grupo es una gran responsabilidad.
Saludos.